La ciudad ucraniana de Leópolis, situada a menos de 70 kilómetros de la frontera con la Unión Europea, fue atacada anoche por Rusia con un misil hipersónico Oréshnik que alcanzó una velocidad de cerca de 13.000 kilómetros por hora, denunció el alcalde Andrí Sadovi.
Según Sadovi, este es el primer ataque de este tipo contra Leópolis desde el inicio de la guerra a gran escala entre Rusia y Ucrania. "Es una clara señal para nuestros socios internacionales: la guerra de Rusia no se detiene ante ninguna frontera", escribió el alcalde en un mensaje en Telegram.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que este ataque fue una "venganza" por un supuesto ataque ucraniano contra la casa de campo del presidente Vladimir Putin, algo que Sadovi calificó como "nada nuevo por parte del país de los asesinos y los mentirosos".
De acuerdo a la información de la Fuerza Aérea ucraniana, el misil Oréshnik se movió en una trayectoria balística a una velocidad extremadamente alta de unos 13.000 kilómetros por hora, lo que demuestra el avanzado arsenal militar de Rusia.
Este ataque con un misil hipersónico a una ciudad tan cercana a la frontera europea es visto como una advertencia de Moscú a los países de la Unión Europea que brindan apoyo a Ucrania en la guerra. El alcalde Sadovi denunció que Rusia busca aterrorizar a la población civil ucraniana y a sus aliados internacionales.
Leópolis, una ciudad histórica y cultural de Ucrania, se ha convertido en un importante centro de refugio y asistencia humanitaria desde el inicio de la invasión rusa. El ataque con este sofisticado misil es un duro golpe para la población y las autoridades locales que intentan brindar ayuda a los desplazados por el conflicto.












