Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras, reveló detalles sobre los duros maltratos que habría sufrido durante su encarcelamiento en Estados Unidos. Hernández, quien fue extraditado a ese país para enfrentar cargos por narcotráfico, denunció que fue víctima de abusos físicos y psicológicos por parte de las autoridades carcelarias.
En una entrevista exclusiva, el exmandatario hondureño relató las duras condiciones que tuvo que soportar en la prisión estadounidense. Según sus declaraciones, fue sometido a golpizas, privación de sueño y humillaciones constantes por parte de los guardias.
"Fue una experiencia realmente terrible. Me trataron como a un animal, sin ningún respeto por mis derechos humanos", afirmó Hernández, visiblemente afectado. "Me golpearon, me encerraron en celdas de castigo y me negaron atención médica. Fue una tortura constante".
El expresidente también denunció que las autoridades carcelarias le impidieron comunicarse regularmente con su familia y abogados, lo que dificultó su defensa. Aseguró que estuvo sometido a un régimen de aislamiento y vigilancia extrema que le provocó graves problemas de salud física y mental.
"Nunca imaginé que iba a pasar por algo así en un país que se jacta de respetar los derechos humanos. Fui víctima de un trato cruel e inhumano que atenta contra la dignidad de cualquier ser humano", lamentó Hernández.
Las acusaciones del exmandatario hondureño han generado gran revuelo a nivel internacional. Organismos de derechos humanos y organizaciones civiles han exigido una investigación exhaustiva sobre las condiciones de detención en las cárceles estadounidenses, especialmente aquellas que albergan a presos extranjeros.
Por su parte, las autoridades carcelarias de Estados Unidos han negado categóricamente las denuncias de Hernández, asegurando que el expresidente recibió un trato "justo y apropiado" durante su encarcelamiento. Sin embargo, el caso ha puesto en evidencia las cuestionadas prácticas del sistema penitenciario estadounidense, especialmente en lo que respecta al trato de reclusos extranjeros.











