El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia ha anunciado una serie de medidas clave para garantizar la organización y el desarrollo de las elecciones subnacionales del 22 de marzo, que definirán alcaldes, gobernadores, concejales y asambleístas. Entre las decisiones centrales, el TSE ha fijado un plazo "prudente y razonable" del 12 de enero al 5 de febrero de 2026 para la sustitución de candidaturas inhabilitadas por incumplimiento de requisitos.
Esta medida, según el presidente del TSE, Gustavo Ávila, busca proteger el derecho de la ciudadanía a un voto informado y garantizar una logística electoral adecuada. Además, el Órgano Electoral convocó a un encuentro nacional con organizaciones políticas para el 22 de enero, donde se abordarán temas sensibles como el padrón electoral, la desinformación y el respeto a los resultados, en un contexto de alta polarización política.
En paralelo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) confirmó que existen conversaciones con el TSE para evitar la instrumentalización de la justicia durante el proceso electoral. Ambas instituciones buscan transmitir un mensaje claro: mientras el calendario electoral avanza, la justicia se organiza para resguardar el proceso democrático de marzo.
El TSE también resolvió fortalecer la estrategia de comunicación sobre la integridad del padrón biométrico y el funcionamiento del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), con el objetivo de reducir la desinformación y anticipar cuestionamientos al proceso.
Estas medidas se enmarcan en el compromiso institucional del Órgano Electoral con una administración transparente, confiable, eficaz y eficiente, según lo señalado por la entidad. La confianza ciudadana es un pilar central de cualquier proceso eleccionario, y el TSE busca garantizarla a través de estas acciones.









