A partir del próximo año 2026, los estudiantes de Costa Rica deberán utilizar de manera obligatoria un nuevo uniforme escolar. Esta medida, aprobada por el Consejo Superior de Educación (CSE), busca estandarizar la indumentaria de infantes, escolares y colegiales en todo el país.
La principal novedad es el cambio en el diseño del uniforme tradicional. Además, se autorizará que los alumnos acudan a clases con tenis de colores específicos y que los estudiantes de territorios indígenas puedan asistir usando sus vestidos tradicionales.
Los años 2024 y 2025 fueron de transición, pero a partir del 23 de febrero de 2026, día de inicio del curso lectivo, será obligatorio que todos los estudiantes asistan a los centros educativos con la nueva indumentaria.
Según detalló el Ministerio de Educación Pública (MEP), el CSE definió cómo deben ser los nuevos uniformes escolares a finales del 2023. Esto con el objetivo de estandarizar la imagen de los estudiantes en todo el país.
"Es importante que todos los alumnos asistan a clases con el mismo uniforme para generar un sentido de pertenencia e identidad", explicó la ministra de Educación, María Fernanda Rodríguez. "Además, esto facilitará el control y la seguridad dentro de los centros educativos".
La medida ha generado diversas reacciones en la comunidad educativa. Algunos padres de familia han expresado preocupación por el costo que implicará adquirir los nuevos uniformes, mientras que otros han aplaudido la iniciativa por considerar que mejorará la disciplina y el orden en las aulas.
Por su parte, los gremios de docentes han señalado que el cambio de uniforme no debería ser una prioridad en momentos en que el sistema educativo enfrenta retos como la falta de infraestructura y la brecha digital. Sin embargo, el MEP asegura que el proceso de implementación se hará de manera gradual y con apoyo a las familias de menores recursos.










