El gobierno de Javier Milei logró reunir los fondos necesarios para cancelar este viernes los vencimientos de deuda por un total de US$4.200 millones, una operación clave para sostener la confianza del mercado y fortalecer las reservas del Banco Central.
La estrategia del Ejecutivo incluyó la obtención de un préstamo de US$3.000 millones con seis bancos internacionales de "primera línea", la venta de acciones de hidroeléctricas por US$706 millones y el uso de parte de las reservas del BCRA.
Los vencimientos corresponden a bonos soberanos emitidos en la reestructuración de la deuda realizada en 2020 durante el gobierno de Alberto Fernández. Estos incluyen títulos en dólares y euros con vencimientos entre 2030 y 2046.
Según informó el Banco Central, la operación de pase pasivo (REPO) con los bancos internacionales se realizó a un plazo de 372 días y a una tasa de interés equivalente a la SOFR más un spread de 400 puntos básicos, es decir, una tasa anual del 7,4%.
Además de este préstamo, el Gobierno contará con los US$706 millones provenientes de la venta de acciones de las hidroeléctricas del Comahue y parte de las reservas acumuladas por el BCRA.
"Es una operación clave para sostener la confianza del mercado y fortalecer las reservas", destacó el ministro de Economía, Sergio Massa, al anunciar los detalles de la maniobra.
Los vencimientos de deuda que enfrenta Argentina este viernes se desglosan de la siguiente manera:
- Bonos bajo legislación local (BONARES): US$1.187 millones de capital y US$462 millones de intereses.
- Bonos globales en euros: US$125 millones de capital y US$60 millones de intereses.
- Bonos globales en dólares: US$1.397 millones de capital y US$982 millones de intereses.
Además, durante enero también vencen compromisos con organismos internacionales por US$300 millones de capital y US$140 millones de intereses, y US$148 millones en Letras del Banco Central.
En total, el mes de enero presenta obligaciones por US$3.008 millones en capital y US$1.792 millones en intereses, un desafío importante que el gobierno de Milei logró afrontar con la estrategia de financiamiento anunciada.












