El sueño es un pilar fundamental para la salud. Junto con una alimentación variada y equilibrada y un ejercicio físico regular, un descanso adecuado es crucial para cuidar nuestro bienestar integral. Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), más del 60% de los españoles duermen una media de seis horas al día entre semana, lo cual se asocia a tener menos esperanza de vida.
"Dormir menos de siete horas se asocia a tener menos esperanza de vida", explicaba en una entrevista para Infobae el doctor Carlos Egea, neumólogo y presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES). Esto se debe a que, a largo plazo, se da una alta propensión a desarrollar enfermedades cardiovasculares o de salud mental. De hecho, el 50% de los insomnes crónicos acaban en trastornos de salud mental, como ansiedad o depresión.
Incluso la efectividad de las vacunas es menor en las personas que duermen poco, igual que aumenta la probabilidad de contraer infecciones. Pero el problema no solo está en dormir poco, sino también en dormir demasiado. "Si crees que un largo sueño te hace más sano, estás completamente equivocado", alerta el doctor Sebastián Arrieta.
Según el experto, dormir más de nueve horas al día aumenta el riesgo de morir en un 34%, mientras que hacerlo menos de seis horas y media lo aumenta en un 14%. La clave está en mantener un horario de sueño adecuado, acostándose y despertándose a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. "Ya ni siquiera se trata de las horas de sueño, sino la hora en la que te quedas dormido. Y esa es antes de las 11 de la noche", aclara el doctor Arrieta.
Otros hábitos clave para un sueño saludable incluyen crear una rutina relajante antes de acostarse, evitando el uso de pantallas al menos una hora antes; mantener el dormitorio tranquilo, oscuro, silencioso y con una temperatura adecuada; y evitar comidas pesadas, cafeína, alcohol y nicotina antes de dormir. La actividad física regular también favorece un mejor descanso, siempre que no se realice justo antes de acostarse.
Adoptar buenos hábitos de sueño mejora el bienestar, la concentración y la calidad de vida en general. Al final del día, "el sueño no es un lujo, es un marcador biológico de salud", concluye el doctor Arrieta.












