Después de la sorpresiva captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, los mandatarios de Colombia y Estados Unidos, Gustavo Petro y Donald Trump, mantuvieron una tensa conversación telefónica de aproximadamente 45 minutos, en la que abordaron la delicada situación en la región.
Según informó la emisora Blu Radio, la llamada estuvo "cargada de tensiones, advertencias y llamados a evitar una crisis mayor". Ambos líderes discutieron los pasos a seguir luego de la detención de Maduro, quien es requerido por la justicia estadounidense por narcotráfico.
Petro, quien ha buscado un acercamiento con el gobierno de Nicolás Maduro desde que asumió la Presidencia de Colombia, habría intentado convencer a Trump de la necesidad de una salida negociada a la crisis venezolana. Sin embargo, el mandatario estadounidense habría mantenido una posición más confrontacional, advirtiendo sobre las consecuencias de no actuar con firmeza.
"Fue una conversación tensa, con posturas encontradas sobre cómo abordar la situación en Venezuela", señaló una fuente cercana a las negociaciones. "Petro quiere evitar a toda costa una escalada militar, mientras que Trump presiona por una acción más contundente".
La captura de Maduro, quien es acusado de narcotráfico y lavado de activos por la justicia estadounidense, ha generado una crisis diplomática en la región. Países como México, Bolivia y Nicaragua han condenado el arresto, calificándolo como un "secuestro" y una "violación a la soberanía venezolana".
En ese contexto, Petro y Trump discutieron los posibles escenarios y las vías para una salida negociada a la crisis, buscando evitar una mayor confrontación entre Washington y los aliados de Maduro en la región. Sin embargo, las diferencias entre ambos mandatarios parecen persistir, lo que podría complicar los esfuerzos por encontrar una solución pacífica.

