Un despido municipal en el Área de Licencias de Conducir de General Pueyrredón ha desatado una denuncia administrativa que revela una "trama con vacíos graves, decisiones contradictorias y un uso discrecional del poder disciplinario", según los documentos analizados.
La situación vuelve a poner en el centro de la polémica al secretario de Participación Ciudadana, Gustavo Tato-Serebrinsky, a quien sindican como el "autor intelectual" del despido.
El expediente muestra que el proceso avanzó aun cuando durante meses no hubo denunciante, denuncia penal ni un hecho concreto acreditado. Además, se cuestiona que se haya sancionado al agente municipal pese a que el convenio que originó la supuesta irregularidad fue emitido directamente por la Provincia de Misiones, autoridad competente en multas provinciales.
El punto de partida fue un llamado informal del intendente Guillermo Montenegro a un ciudadano, en el que se le comentó que a una amiga le había pasado algo en Licencias de Conducir. Ese llamado telefónico habría sido el "disparador político" que puso el tema en circulación dentro del Municipio.
Según la reconstrucción, el expediente quedó en guarda durante meses por falta de denunciante, pero aun así fue reactivado y llevado hasta la sanción más grave, a pesar de que nunca hubo denuncia penal ni intervención de la Justicia.
El otro eje del sumario es la mención de un supuesto CBU que la denunciante habría entregado al agente, pero que nunca apareció y del que no hay registro ni movimiento bancario alguno. Aun así, este elemento inexistente se convirtió en uno de los pilares del despido.
Los empleados del área entienden que muchos expedientes se abrían por rumores, se archivaban por inexistencia y volvían a activarse por conveniencia, lo que habría ocurrido en este caso.












