El biólogo molecular danés Nicklas Brendborg, autor del libro "Superestimulados", explica cómo la tecnología y la industria alimentaria han diseñado productos para volvernos adictos. Según Brendborg, nuestra supuesta "falta de voluntad" ante el uso compulsivo de pantallas y el consumo de comida chatarra no es tal, sino que competimos contra "miles de expertos y millones en inversión" que trabajan para que nos enganchemos.
El investigador de la Universidad de Copenhague señala que los "superestímulos" son versiones exageradas de lo que nos atrae, como la comida ultraprocesada o las redes sociales, y que nuestro cerebro se engancha a ellos porque están diseñados para ser "irresistibles". Esto afecta nuestra atención y salud a largo plazo, especialmente en los jóvenes que crecen rodeados de pantallas y comida rápida.
Para recuperar el control, Brendborg recomienda hacer "pausas digitales", salir a caminar, leer libros y reducir el consumo de azúcar, sal y otros ingredientes procesados en la dieta. "Si reduces el azúcar unas semanas, recuperarás la sensibilidad y disfrutarás más de lo natural", asegura.
El autor danés advierte que "cuando gran parte de la vida ocurre online, desconectar puede sentirse como aislamiento", pero insiste en que debemos ofrecer a niños y jóvenes "alternativas reales" a las pantallas y la comida chatarra, como actividades al aire libre y experiencias enriquecedoras fuera de lo digital.












