La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado firmemente su rechazo a la intervención de Estados Unidos en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro. Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum reiteró que, si bien se puede estar en desacuerdo con el régimen de Maduro, "nunca se puede aceptar que una potencia como Estados Unidos intervenga para capturar a un presidente mediante el uso de la fuerza".
La mandataria señaló que la política exterior de México se basa en el principio de no intervención y respeto a la soberanía de los pueblos. Incluso si Maduro fuera culpable de los cargos que se le imputan en Estados Unidos, Sheinbaum sostuvo que México no puede estar de acuerdo con que un país "invada a otro".
Sheinbaum calificó de "interesante" la postura de Maduro durante su primera audiencia en Nueva York, donde se declaró inocente y acusó al gobierno estadounidense de secuestrarlo. La presidenta pidió un juicio justo para el mandatario venezolano y destacó que, en cualquier caso, debe haber "celeridad y justicia".
Respecto a las constantes amenazas de intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, Sheinbaum indicó que esto "no serviría de nada" para reducir la violencia y el tráfico de drogas. La mandataria reiteró que México mantendrá la cooperación con Washington en materia de seguridad, pero siempre bajo principios de respeto mutuo y sin subordinación.
La presidenta recordó experiencias pasadas de colaboración con Estados Unidos, como durante el gobierno de Felipe Calderón, cuando agentes de la DEA participaron abiertamente en operativos en México. Sin embargo, Sheinbaum cuestionó la efectividad de estas acciones, señalando que no lograron disminuir la tasa de homicidios en aquellos años.
Finalmente, ante la posibilidad de que la reciente definición del fentanilo como arma de destrucción masiva por parte de Estados Unidos pueda dar más argumentos para operaciones en territorio nacional, Sheinbaum reconoció que esto es posible, pero enfatizó que "eso no quiere decir que vaya a ocurrir". La mandataria reiteró que México defenderá su soberanía y no permitirá la injerencia extranjera en sus asuntos internos.












