El Ministerio de Justicia, la Conferencia Episcopal Española y la Conferencia Española de Religiosos han llegado a un acuerdo para crear una nueva vía a través del Defensor del Pueblo que permita la reparación de las víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica, en los casos en los que ya no es posible la vía judicial.
Este acuerdo busca dar una respuesta a una problemática que ha afectado gravemente a numerosas personas a lo largo de los años, y que en muchos casos ha quedado sin resolución debido a la caducidad de los plazos legales.
La nueva vía a través del Defensor del Pueblo permitirá que las víctimas puedan acceder a un proceso de reparación, en el que se escuchará su testimonio y se buscará una forma de resarcimiento, ya sea económico, terapéutico o simbólico.
"Este acuerdo es un paso importante para hacer justicia con quienes sufrieron abusos y no pudieron acceder a la vía judicial", señaló el Ministro de Justicia. "Estamos comprometidos en brindar un espacio seguro y respetuoso para que las víctimas puedan ser escuchadas y reparadas".
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española y la Conferencia Española de Religiosos han expresado su compromiso de colaborar plenamente en este proceso, reconociendo la gravedad de los hechos ocurridos y la necesidad de asumir responsabilidades y ofrecer una respuesta adecuada a las víctimas.
"Asumimos con humildad y determinación nuestra responsabilidad en estos hechos lamentables, y estamos dispuestos a trabajar de la mano del Gobierno y del Defensor del Pueblo para que las víctimas puedan encontrar la justicia y la reparación que merecen", señaló el presidente de la Conferencia Episcopal Española.
La creación de esta nueva vía de reparación se enmarca en los esfuerzos del Gobierno y de la Iglesia Católica por abordar de manera integral la problemática de los abusos sexuales, incluyendo medidas de prevención, atención a las víctimas y rendición de cuentas.
Este acuerdo representa un importante avance en el camino hacia la justicia y la reparación para quienes sufrieron abusos en el seno de la Iglesia, y es un claro mensaje de que estos hechos no pueden quedar impunes.












