El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, denunció la existencia de una red de corrupción que facilita el robo y desmantelamiento de vehículos en la región conocida como el "Triángulo Rojo" de la entidad.
Según Armenta, las autoridades locales de los municipios de Esperanza, Ciudad Serdán, Tecamachalco, Palmar de Bravo y Quecholac, otorgan un "permiso" a las bandas delictivas que operan en esta zona, permitiéndoles el robo y traslado de los vehículos sustraídos en la capital poblana.
"Las unidades sustraídas en la capital son trasladadas a estos puntos del Triángulo Rojo, donde la colusión entre las autoridades y los delincuentes es evidente", señaló el mandatario estatal.
El "Triángulo Rojo" es una región ubicada en el centro-este de Puebla, que se ha convertido en un punto neurálgico para el robo y desmantelamiento de automóviles. Según datos oficiales, esta zona concentra alrededor del 70% de los robos de vehículos que se registran en toda la entidad.
Armenta aseguró que, durante su administración, se intensificarán los operativos de seguridad en esta región, con el objetivo de desarticular las redes de corrupción que facilitan estas actividades ilícitas. Además, anunció que se realizarán investigaciones exhaustivas para identificar y sancionar a los funcionarios públicos involucrados en estos hechos.
"No vamos a permitir que el crimen organizado y la corrupción sigan operando con total impunidad en esta zona. Vamos a ir tras los responsables, sin importar su posición o cargo", enfatizó el gobernador.
La denuncia del mandatario estatal se produce en un momento en el que la inseguridad y el robo de vehículos se han convertido en uno de los principales problemas que enfrenta la población de Puebla. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante el primer trimestre de 2023, se registraron más de 2,500 denuncias por este delito en la entidad.












