Delcy Rodríguez, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, ha establecido tres prioridades clave para su agenda política: el rescate del presidente Nicolás Maduro, el mantenimiento de la paz y la preservación de la gobernabilidad nacional.
En un contexto político marcado por la crisis económica, la inestabilidad social y las tensiones internacionales, Rodríguez busca reforzar la unidad del oficialismo y consolidar el proyecto político conocido como el "Socialismo del Siglo XXI", impulsado por el fallecido presidente Hugo Chávez y continuado por Maduro.
La primera prioridad de Rodríguez es garantizar la permanencia de Maduro en el poder. A pesar de las crecientes presiones tanto a nivel nacional como internacional, la vicepresidenta se ha comprometido a defender la integridad del mandato presidencial y a evitar cualquier intento de desestabilización o remoción del actual jefe de Estado.
En este sentido, Rodríguez ha intensificado los esfuerzos para fortalecer la cohesión del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y alinear a todos los sectores leales al gobierno. Esto incluye el refuerzo de la propaganda oficialista, la neutralización de las voces disidentes y la aplicación de medidas coercitivas contra la oposición.
La segunda prioridad es mantener la paz y la gobernabilidad en el país. Ante el riesgo de posibles estallidos sociales y conflictos internos, Rodríguez busca preservar un clima de relativa calma que permita al gobierno concentrarse en la recuperación económica y la consolidación de su poder.
Para ello, la vicepresidenta ha enfatizado la necesidad de un diálogo nacional que involucre a todos los sectores, incluyendo a la oposición moderada. Sin embargo, este diálogo se plantea más como una estrategia de cooptación que como una verdadera apertura al consenso político.
Finalmente, la tercera prioridad de Rodríguez es preservar la integridad del "proyecto bolivariano", es decir, la continuidad del modelo político, económico y social impulsado por Chávez y Maduro. Esto implica mantener el control sobre las instituciones, las fuerzas armadas y los recursos estratégicos del país.
En este sentido, la vicepresidenta ha reafirmado su compromiso con la "revolución" y ha advertido sobre los peligros de cualquier intento de desviarse del rumbo trazado por el chavismo. Su objetivo es consolidar el legado de Chávez y asegurar la permanencia del régimen en el poder.
En resumen, Delcy Rodríguez ha establecido una agenda política centrada en tres ejes fundamentales: el rescate de Maduro, el mantenimiento de la paz y la preservación de la gobernabilidad nacional bajo el modelo del "Socialismo del Siglo XXI". Estas prioridades reflejan la determinación del gobierno venezolano por aferrarse al poder y resistir cualquier desafío a su autoridad.











