En un escenario preocupante, el año 2025 cerró con una crisis sin precedentes en los servicios de salud de Colombia debido al repunte sostenido del dengue. Las autoridades sanitarias nacionales declararon la alerta epidemiológica después de confirmar un total de 123.745 casos y 118 muertes vinculadas a esta infección viral, según datos del Instituto Nacional de Salud (INS).
La transmisión del virus del dengue mantuvo un ritmo elevado incluso en las últimas semanas del año. Solo en la semana epidemiológica 52, el INS registró 2.053 nuevos casos en todo el país, con la mayoría correspondientes a infecciones recientes y el resto a notificaciones de semanas previas. Este comportamiento refleja la persistencia del brote y la dificultad para contener la circulación del mosquito Aedes aegypti, principal vector de la enfermedad.
El análisis oficial detalla que cerca del 62% de los afectados presentaron dengue sin signos de alarma, mientras que el 37% desarrolló manifestaciones más severas y un grupo reducido, superior al millar de personas, fue diagnosticado con dengue grave. Estas cifras mantienen en vilo a los equipos médicos, especialmente en ciudades y regiones donde la demanda hospitalaria ya enfrentaba tensiones previas.
Las zonas más afectadas durante el año incluyeron los departamentos de Santander, Meta, Córdoba, Norte de Santander, Antioquia y la ciudad de Cartagena de Indias. El INS también advirtió sobre una transmisión elevada en el Caribe y el nororiente del país, obligando a reforzar la vigilancia epidemiológica local y las acciones preventivas.
A pesar de la magnitud del brote, el INS subrayó que la tasa de letalidad nacional por dengue se situó en 0,09%, un valor que se mantiene por debajo de la meta fijada en el Plan Decenal de Salud Pública 2022–2031. Este resultado, aunque modesto, sugiere avances en la atención sanitaria y en la gestión de los casos graves.
El contraste con el año anterior es llamativo: en 2024, se habían confirmado 284 muertes por dengue, casi el doble que en 2025. Este descenso podría reflejar una respuesta clínica más efectiva frente a las complicaciones asociadas a la enfermedad.
Sin embargo, las autoridades continúan evaluando el impacto del dengue en cada región, con el objetivo de ajustar la respuesta sanitaria y evitar que el virus siga afectando a miles de colombianos en los meses venideros. La declaración de alerta nacional evidencia la gravedad de la situación, con 70 de los 825 municipios en riesgo por encima del umbral esperado según los registros endémicos.
Lamentablemente, la crisis del dengue ya ha cobrado vidas, como la de la niña de 10 años Valerin Sofía Ortiz Delgado, residente del área metropolitana de Bucaramanga, quien falleció el 1 de noviembre de 2025 tras un rápido deterioro de su salud. Su caso ha puesto en alerta a los habitantes de Santander y refleja la urgencia de reforzar las medidas de prevención y control de esta enfermedad.


