El pasado 3 de enero, un ataque de las fuerzas estadounidenses en Caracas, Venezuela, terminó con la captura del depuesto presidente Nicolás Maduro. Según informes oficiales, este violento operativo dejó un saldo de 55 militares muertos, entre ellos 32 efectivos cubanos.
Cuba publicó el martes la lista de los 32 militares cubanos fallecidos en el ataque. De estos, 21 pertenecían al Ministerio del Interior, incluyendo tres oficiales de alto rango (dos coroneles y un teniente coronel). Los 11 restantes eran miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en su mayoría soldados.
Por su parte, el Ejército venezolano también difundió esquelas fúnebres de 23 uniformados fallecidos, entre ellos cinco almirantes, 16 sargentos de distintos rangos y dos soldados.
Maduro, quien fue capturado junto a su esposa Cilia Flores, se encuentra actualmente en Nueva York, donde se declararon no culpables de narcotráfico y terrorismo. El ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que la custodia del Maduro fue "asesinada a sangre fría" por las tropas estadounidenses, que bombardearon la capital y otros tres estados del país.
Cuba y Venezuela mantienen una estrecha relación de cooperación de larga data en sectores estratégicos, como defensa, salud y educación. Este ataque representa un duro golpe para ambos países, que lamentan la pérdida de vidas de sus militares en el operativo.
Los detalles de lo ocurrido el 3 de enero en Caracas aún se están investigando, pero queda claro que fue una acción militar de gran envergadura que tuvo un saldo trágico, con decenas de bajas entre las fuerzas cubanas y venezolanas.












