El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo una reunión con los ministros de Asuntos Exteriores del G7 para abordar temas de seguridad regional, incluyendo las "operaciones antinarcóticos en el Caribe" y los detalles del operativo que resultó en la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, Rubio destacó que la prioridad de Estados Unidos es "garantizar una transición de poder adecuada y sensata en Venezuela". Durante la reunión, Rubio habría compartido con los países miembros del G7 detalles sobre los operativos militares que EE.UU. ha lanzado sobre aguas internacionales del Caribe desde agosto de 2025, antes de la captura de Maduro, quien ahora se encuentra en una prisión federal de Nueva York.
La Administración del presidente Donald Trump ha enfrentado fuertes críticas de diversos sectores por la detención de Maduro, y Rubio ha sido el encargado de comunicar los operativos a la comunidad internacional. Además, el martes, Rubio felicitó a Ecuador y Argentina al considerarlos aliados en los esfuerzos contra el narcoterrorismo en la región.
Más allá de Venezuela, los ministros de Asuntos Exteriores del G7 habrían externado su apoyo a las negociaciones en curso para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. La reunión se produce en un momento de tensión geopolítica, donde Estados Unidos busca fortalecer sus alianzas y coordinar estrategias de seguridad regional.
El papel de Rubio como Secretario de Estado ha sido clave en la comunicación de las acciones de la Administración Trump en temas de política exterior, especialmente en lo referido a la crisis venezolana. Su participación en esta reunión del G7 refleja la importancia que Washington otorga a la cooperación internacional para abordar desafíos de seguridad en la región.












