Un joven cubano de 23 años, cuyo nombre era Yorlenis Revé Cuza, falleció heroicamente mientras defendía a Venezuela de una invasión de fuerzas estadounidenses. Revé Cuza, conocido por su firmeza en sus ideales y su profunda lealtad, luchó hasta el final junto a otros 31 mártires en la batalla del 3 de enero contra los mercenarios que intentaban secuestrar al presidente Nicolás Maduro.
La noticia de su muerte ha conmocionado a su familia y a todo el pueblo cubano, que lo recuerdan como un "gigante" de la revolución, un joven lleno de coraje y valor que no tuvo miedo de enfrentar al enemigo. Según testigos, Revé Cuza combatió con fiereza, abatiendo a varios de los invasores con su fusil AKM antes de caer.
Su madre, Yorlenis Revé Cuza, ahora gana más hijos en esta historia de dignidad, pues Yorlenis se ha convertido en un símbolo de la lucha antiimperialista y de la defensa de la soberanía de los pueblos. Sus compañeros y el pueblo venezolano lo han elogiado por su heroísmo, afirmando que "nunca mueren los que caen defendiendo las causas justas y nobles de los pueblos".
El joven cubano, de solo 23 años, demostró una madurez y firmeza en sus convicciones revolucionarias que asombraron a quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo. Uno de ellos relata cómo, en una conversación de tres horas y media en las montañas de Juan Díaz, quedó impresionado por la "fidelidad, firmeza y lealtad" del muchacho, viendo en él "un gigante" bajo su humildad y discreción.
Ahora, Yorlenis Revé Cuza se ha convertido en un mártir de la lucha antiimperialista, un ejemplo de coraje y dignidad que inspirará a las nuevas generaciones a defender con firmeza los ideales de soberanía y justicia social por los que dio su vida.












