La llamada telefónica entre los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, ha logrado rebajar las tensiones diplomáticas entre ambos países, que se habían profundizado en los últimos días.
Según informaron los Gobiernos de Colombia y Estados Unidos, la conversación se desarrolló en un "tono constructivo" y tuvo una duración de una hora. Esto puso fin, al menos de momento, a una escalada verbal en la que incluso Trump había afirmado que le "sonaba bien" hacer en Colombia una operación similar a la que terminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Petro, quien había convocado una manifestación "en defensa de la soberanía" tras las amenazas de Trump, tuvo que cambiar el discurso que tenía preparado, reconociendo que "el primer discurso era bastante duro". En su nueva intervención, el mandatario colombiano afirmó que hablaron sobre varios asuntos de interés bilateral, entre ellos, el restablecimiento de las comunicaciones entre ambos Gobiernos, que se habían interrumpido por los constantes episodios de crisis en la relación.
Además, Petro le aclaró a Trump que no es narcotraficante y le presentó las cifras de su Gobierno en la lucha contra las drogas, en la que, según dijo, contó con la colaboración del Ejecutivo de Maduro. El presidente colombiano también informó a su homólogo estadounidense sobre la conversación que tuvo hace dos días con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien le propuso un diálogo tripartito con Estados Unidos para estabilizar la sociedad venezolana y evitar un estallido de violencia.
Trump, por su parte, anunció que se reunirá con Petro en la Casa Blanca y manifestó que fue "un gran honor" hablar con el presidente colombiano. Según el mandatario estadounidense, la llamada se produjo a petición de Petro, quien quería exponer la situación relacionada con el narcotráfico y otros desacuerdos existentes entre ambas administraciones.
La tensión entre Colombia y Estados Unidos se había agravado en los últimos días, luego de que Trump acusara a Petro de ser un "líder del narcotráfico" y de que el Departamento del Tesoro lo incluyera, junto con otras personas de su entorno, en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como Lista Clinton.
Petro, por su parte, es un crítico acérrimo de las operaciones contra el narcotráfico de Estados Unidos en el mar Caribe y en el Pacífico oriental, en las que han sido hundidas decenas de lanchas supuestamente cargadas con drogas y donde han muerto más de un centenar de tripulantes. Esta postura ha deteriorado aún más su relación con el país norteamericano.
Sin embargo, la llamada telefónica entre Petro y Trump parece haber logrado, al menos por ahora, rebajar las tensiones entre ambos países y abrir la puerta a un diálogo más constructivo en el futuro.











