En un tenso ambiente poselectoral en Honduras, el presidente del Partido Liberal y alcalde reelecto de San Pedro Sula, Roberto Contreras, ha advertido sobre una presunta orden de captura en contra de las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall y Cossette López.
Las declaraciones de Contreras se dan en medio de la resistencia del oficialismo a dejar el poder tras los recientes comicios. Esta misma mañana, el titular del Poder Legislativo, Luis Redondo, convocó a la cuestionada Comisión Permanente del Congreso Nacional para analizar la situación jurídica poselectoral, manifestando su deseo de intervenir las decisiones del CNE, especialmente la declaratoria electoral.
Según Contreras, las consejeras electorales han sido asediadas permanentemente por el sistema de justicia hondureña, y sus actuaciones han estado "al filo" debido a las reiteradas amenazas que ellas mismas han denunciado públicamente.
La situación refleja la creciente tensión política en Honduras, donde el oficialismo parece resistirse a entregar el poder a la oposición, a pesar de los resultados electorales. Las acusaciones de Contreras contra las consejeras del CNE añaden un nuevo elemento de incertidumbre en un contexto ya de por sí complicado.
Expertos en el tema electoral y analistas políticos han expresado su preocupación por la posible intervención del Congreso en las decisiones del CNE, lo que podría poner en riesgo la integridad del proceso electoral y la transición democrática en el país.
Hasta el momento, ni el CNE ni las autoridades judiciales han confirmado la existencia de una orden de captura contra las consejeras electorales mencionadas por Contreras. Sin embargo, la denuncia del dirigente liberal ha encendido nuevas alarmas sobre la situación política en Honduras.











