La justicia verdadera comienza abriendo las puertas de las cárceles a todos los presos políticos porque la libertad no prescribe, afirmó el ex gobernador del estado Bolívar y dirigente político guayanés.
En un contundente llamado a la restauración de los derechos fundamentales, el dirigente político señaló que el Derecho de Gentes (Ius Gentium), principio básico del derecho internacional moderno y la Constitución, exige categóricamente la libertad plena e inmediata de todos los presos políticos en Venezuela.
"La libertad personal, la presunción de inocencia, la integridad física, moral y la libertad de escuchar y ser escuchado, son derechos previos y superiores al Estado Nación, y ningún poder puede suspenderlos bajo excusa de seguridad, estado de excepción o conflictos internos", enfatizó.
Desde la histórica ciudad de Angostura, a orillas del río Orinoco, el dirigente recordó el error trágico de fusilar al héroe de la Guayana, Manuel Carlos Piar, y advirtió que la prisión política "enferma al detenido, pero también enferma lentamente a la democracia y termina con la República".
En este sentido, exhortó a aquellos que ayer persiguieron a los venezolanos y hoy reconocen sus errores, a hacer como Saulo de Tarso en el camino a Damasco y abrir inmediatamente las puertas a la libertad plena de los detenidos injustamente.
"Un preso político es la prueba viva de la negación de los derechos inherentes a la persona, y por ello no hay orden constitucional cuando se criminaliza la conciencia", sentenció el dirigente, quien concluyó que la libertad es un derecho inalienable que debe ser restituido sin dilación.










