El presidente de Ecuador ha sido criticado por viajar al exterior mientras el país enfrenta graves problemas en áreas clave como la salud y la educación. Según informes, en los hospitales públicos y del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) faltan medicamentos y especialistas, lo que obliga a los pacientes a acudir a clínicas privadas, generando un perjuicio económico.
La situación en el sistema de salud pública es preocupante. En el hospital del IESS en Milagro, por ejemplo, no hay medicinas, el equipo está dañado y no hay reactivos. Además, los directores rotan constantemente, dejando al hospital sin una dirección efectiva. Esto ocurre a pesar de que los trabajadores y empleados aportan mensualmente a los fondos del IESS, que son mal administrados por personas designadas por el presidente.
Por otro lado, la educación también enfrenta una crisis. Según los informes, se sigue una línea equivocada desde gobiernos anteriores, y el actual presidente desconoce la realidad de las escuelas y colegios del país. Esto impide el progreso del país, ya que una buena formación de niños y jóvenes es fundamental.
Además, el país también enfrenta problemas de seguridad, con un aumento de la violencia que afecta a las familias y los pequeños comerciantes.
A pesar de estos graves problemas que aquejan al pueblo ecuatoriano, el presidente ha decidido viajar al exterior, dejando al país a la deriva. Esto ha generado indignación entre la población, que espera que el mandatario se enfoque en resolver los problemas del país en lugar de ausentarse.
Los expertos señalan que el presidente debe reflexionar sobre su responsabilidad y trabajar en beneficio de los ciudadanos, tal como prometió en campaña. Sin embargo, sus acciones parecen ir en dirección contraria, lo que ha generado un profundo malestar en la población.












