La captura de Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos ha desencadenado una compleja transición política en Venezuela, con Delcy Rodríguez, la segunda al mando del madurismo, asumiendo la presidencia interina del país.
Según la información, Donald Trump ha descartado entregar el poder a la oposición liderada por María Corina Machado, argumentando que "no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país". En su lugar, el gobierno estadounidense ha ungido a los propios aliados de Maduro como garantes de la transición, conformando un triunvirato encabezado por Rodríguez, junto a los ministros de Interior, Diosdado Cabello, y de Defensa, Vladimir Padrino López.
Rodríguez asumió la presidencia interina en una ceremonia ante la Asamblea Nacional, organismo parlamentario presidido por su hermano, el diputado Jorge Rodríguez. En su discurso, la nueva mandataria expresó "dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano" y denunció el "secuestro" de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos.
Tanto Cabello como Padrino López, quienes también enfrentan recompensas millonarias por parte de Washington, han respaldado la gestión de Rodríguez, con el ministro de Defensa calificando la captura de Maduro como un "cobarde secuestro" y garantizando la "gobernabilidad del país" y la "preservación de la paz".
La transición política en Venezuela parece entramparse a medida que Trump revela sus planes para el país, entre los cuales destaca el control del estratégico sector petrolero por parte de compañías estadounidenses. En este escenario, el chavismo busca mantener el control del poder, con Rodríguez, Cabello y Padrino López como figuras clave en la negociación con Estados Unidos.











