El Salvador registró 82 homicidios en 2025, un 28% menos que los 114 reportados en 2024, según cifras oficiales. El presidente Nayib Bukele aseguró que "el 90%" de estos casos "se deben ahora a violencia doméstica" o a "peleas entre amigos relacionadas con el alcohol".
De acuerdo con el mandatario, la tasa de homicidios en el país centroamericano se redujo a 1,3 por cada 100.000 habitantes en 2025, convirtiéndolo en "el país más seguro del hemisferio occidental" e incluso "más seguro que Estados Unidos y Canadá".
Bukele atribuyó esta baja en la violencia homicida al Plan Control Territorial, que consiste en el despliegue de policía y militares, y al régimen de excepción vigente desde marzo de 2022 contra las pandillas, que suspende garantías constitucionales.
Sin embargo, los datos de homicidios en El Salvador comenzaron a descender desde 2016, antes de la llegada de Bukele al gobierno. El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, detalló que de los 82 homicidios registrados en 2025, 43 estaban relacionados con "intolerancia social", 31 con "intolerancia familiar" y 8 con "delincuencia general". Más de la mitad de estos casos tuvieron relación con el consumo previo de alcohol.
Villatoro afirmó que los 82 homicidios están "resueltos", sin brindar mayores detalles sobre los procesos de justicia aplicados. Bukele aseguró que en El Salvador "ya no existen zonas inseguras en ningún lugar del país" y que delitos como la extorsión "casi han desaparecido".










