Luego de intensas negociaciones y presión internacional, el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela ha cedido y permitido la detención de su líder. Tras la salida de Maduro, los venezolanos volvieron a congregarse en la Plaza Moreno para celebrar el fin de una era.
La caída del dictador venezolano Nicolás Maduro ha sido catalogada como un hecho "histórico" por la oposición política en Argentina. La exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró la noticia y afirmó que este es un paso importante hacia la recuperación de la democracia en el país vecino.
Por su parte, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner reapareció públicamente para criticar la detención de Maduro, calificándola como un "secuestro" por parte de Estados Unidos. La mandataria cuestionó la injerencia extranjera en los asuntos internos de Venezuela.
El Congreso de Estados Unidos también se pronunció sobre este hecho, alertando sobre los vínculos entre el expresidente Donald Trump y el diputado argentino Javier Milei. Según los legisladores estadounidenses, esta alianza podría tener implicaciones geopolíticas en la región.
Más allá de las reacciones políticas, la caída de Maduro tendrá un impacto directo en Argentina, particularmente en temas como Vaca Muerta y la inflación. Expertos señalan que la salida del dictador venezolano podría generar cambios en el panorama económico del país.
En paralelo, continúan los cruces entre el gobierno argentino y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por la captura de Maduro. Ambos bandos buscan posicionarse políticamente en torno a este hecho.
Mientras tanto, la sociedad venezolana celebra el fin de una era marcada por la crisis económica, la escasez de servicios básicos y la represión política. Los ciudadanos confían en que este cambio de liderazgo pueda abrir una nueva etapa de estabilidad y recuperación para su país.











