El Gobierno de Panamá ha decidido restituir el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) como una entidad autónoma e independiente, con el objetivo de brindar una atención más ágil y eficiente a las mujeres del país, especialmente a aquellas que han sido víctimas de violencia.
La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles, aclaró que el Inamu no estará bajo la supervisión de su ministerio, sino que será una institución con autonomía presupuestaria. Esta medida busca evitar la duplicidad de funciones y reducir el tamaño del Estado.
"Lo que estamos buscando es que todo ese recurso llegue a quienes realmente lo necesitan: las mujeres violentadas", afirmó Carles.
El proyecto de ley que restituye el Inamu establece que la persona que presidirá la institución será seleccionada de una terna presentada por organizaciones de mujeres legalmente constituidas, con el fin de que la dirección esté a cargo de alguien con amplia experiencia y conocimiento en temas de derechos humanos, equidad de género y políticas públicas.
Además, se plantea que, mientras se realiza el concurso público para esta designación, el presidente nombrará a las personas que ocuparán los cargos de director y subdirector de manera temporal, para garantizar la continuidad del servicio.
Entre las funciones del Inamu se encuentran brindar asesoría a otras instituciones gubernamentales, realizar y divulgar estudios para la construcción de políticas públicas para las mujeres, fomentar la cultura de igualdad y respeto, y colaborar en la legalización de las organizaciones de mujeres.
Cabe destacar que, según datos del Ministerio Público, hasta noviembre del año pasado se registraron 15 mujeres muertas de forma violenta en el país.
La discusión en primer debate del proyecto de ley que restituye el Inamu iniciará la próxima semana en la Asamblea Nacional, y se espera que los cambios aprobados por el Legislativo y el Ejecutivo permitan a la institución brindar respuestas más rápidas y efectivas a la población femenina.












