Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto rechazando enérgicamente cualquier acción militar unilateral en Venezuela. Los gobiernos reafirmaron su compromiso con una solución pacífica y política liderada por los propios venezolanos, en apego al derecho internacional y al respeto a la soberanía.
En el documento, los países firmantes expresaron su "profunda preocupación y rechazo" ante las recientes acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio venezolano, señalando que estas contravienen principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, así como el respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados.
Los gobiernos advirtieron que dichas acciones constituyen un precedente "sumamente peligroso" para la paz y la seguridad regional, poniendo en riesgo directo a la población civil. Asimismo, reiteraron que la situación en Venezuela debe resolverse "exclusivamente por vías pacíficas", a través del diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas.
En ese marco, los países firmantes reafirmaron el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención. Hicieron un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad de la región.
Finalmente, el comunicado exhortó al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional. Además, manifestó preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, advirtiendo que tales acciones son incompatibles con el derecho internacional.
El pronunciamiento fue suscrito por los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay, en un claro mensaje de rechazo a la posibilidad de una intervención militar en Venezuela y en defensa de una solución pacífica y liderada por los propios venezolanos.












