El congresista republicano Mario Díaz-Balart aseguró que la líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, cuenta con un sólido respaldo popular dentro de Venezuela y está llamada a convertirse en la próxima presidenta del país.
En una entrevista con la periodista Gloria Ordaz para Telemundo 51, Díaz-Balart destacó que el apoyo a Machado no proviene únicamente de la diáspora venezolana o de actores internacionales, sino de amplios sectores de la sociedad venezolana. Según el legislador, Machado "tiene el respeto, la fuerza y la legitimidad interna necesarias" para encabezar una nueva etapa política en Venezuela.
Las declaraciones de Díaz-Balart se diferencian de recientes pronunciamientos del expresidente Donald Trump sobre la situación en Venezuela. El congresista republicano afirmó que su valoración se basa en el reconocimiento real que, según dijo, existe dentro del país hacia Machado.
Además, Díaz-Balart expresó su respaldo a la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron puestos bajo custodia de Estados Unidos para enfrentar cargos por narcoterrorismo. Para el legislador, este tipo de acciones directas resultan determinantes para acelerar una transición política efectiva en Venezuela.
Las declaraciones de Díaz-Balart han generado críticas entre congresistas demócratas, quienes advirtieron sobre posibles riesgos de una intervención de corte colonial y cuestionaron que el Congreso no fuera notificado previamente del operativo. Sin embargo, el congresista republicano rechazó estos señalamientos y argumentó que la decisión de no informar con antelación respondió a razones de seguridad nacional.
En relación con el escenario de transición tras la caída de Maduro, Díaz-Balart manifestó su respaldo a la permanencia de una presencia militar estadounidense en Venezuela durante el proceso de cambio institucional. Asimismo, se refirió a la posibilidad de negociaciones con Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Maduro, y precisó que cualquier diálogo debe limitarse exclusivamente a facilitar una salida democrática, sin otorgar legitimidad política al gobierno encabezado por ella.
Para el congresista, la implicación de Estados Unidos en la región debe mantenerse firme hasta que Venezuela logre establecer un nuevo orden político basado en la democracia y el Estado de derecho.












