La destacada líder opositora venezolana María Corina Machado ha celebrado la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares estadounidenses, calificando el hecho como un "punto de inflexión" tanto para Venezuela como para el panorama internacional. En una entrevista con la cadena Fox News, Machado agradeció al expresidente Donald Trump por su "valiente visión" y "acciones históricas" contra el "régimen narcoterrorista" de Maduro.
Según Machado, la operación militar del 3 de enero que culminó con la detención de Maduro representa el inicio del desmantelamiento de una estructura de poder considerada hostil tanto para Venezuela como para la comunidad internacional. La opositora afirmó que este hecho acerca a los treinta millones de venezolanos a la posibilidad de obtener mayores libertades y estabilidad.
Machado vinculó la caída de Maduro con la seguridad de Estados Unidos, sugiriendo que una Venezuela democrática fortalecería la alianza entre ambos países. La líder opositora defendió que lo sucedido podría contribuir a la eliminación de una red criminal en América y transformar a Venezuela en un punto neurálgico energético para el continente.
La dirigente también criticó la asunción temporal de la presidencia por parte de Delcy Rodríguez, a quien calificó como una de las principales responsables de prácticas como tortura, persecuciones, corrupción y narcotráfico en Venezuela. Machado reiteró su hipótesis de que, de celebrarse elecciones "libres y justas", la oposición venezolana obtendría más del 90% de los votos.
Sin embargo, el contexto de la intervención militar estadounidense y las posturas de Machado se dan en un momento de distanciamiento con el expresidente Trump. Según fuentes citadas por el diario The Washington Post, Trump ha manifestado su decisión de no colaborar con Machado durante la transición, debido a la supuesta falta de apoyo y respeto interno hacia la líder opositora.
A pesar de este aparente desencuentro, Machado ha sido reconocida con el Premio Nobel de la Paz de 2025 por su papel en la oposición al gobierno venezolano y su defensa pública de un cambio político promovido desde el exterior. La opositora no ha regresado a Venezuela desde que recibió el galardón en Oslo, aunque ha declarado que planea hacerlo en un futuro próximo.












