Delcy Rodríguez, de 56 años, asumió formalmente este martes el gobierno interino de Venezuela, bajo la presión de cumplir las demandas energéticas de Estados Unidos y reacomodar el chavismo sin Nicolás Maduro.
Rodríguez fue investida ante el Parlamento el lunes, casi al mismo tiempo en que Maduro se declaraba "no culpable" ante un juez de Nueva York por varios cargos, entre ellos el principal de narcotráfico. Maduro y su esposa Cilia Flores fueron detenidos el sábado durante un ataque estadounidense en Caracas y otras regiones del país.
La nueva mandataria interina enfrenta el difícil reto de calmar cualquier disidencia dentro del chavismo y satisfacer las demandas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha advertido que si "no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro".
Figuras clave del régimen, como los ministros del Interior y Defensa, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, permanecen en sus puestos, lo que genera incertidumbre sobre la estabilidad del gobierno de Rodríguez. Según el exdiplomático estadounidense Brian Naranjo, "Delcy debería dormir con un ojo abierto ahora mismo" debido a la presencia de estos dos hombres, quienes "estarían más que felices de cortarle la garganta y tomar el control".
El analista político Marino de Alba estimó que el nuevo gobierno es "inestable", pero indicó que, a pesar de las diferencias internas, el chavismo tiene bien internalizado que solo en una aparente cohesión tiene posibilidad de perpetuarse en el poder. "El objetivo principal es ganar tiempo para consolidar el reacomodo y aprovechar que las demandas y condiciones de Washington están centradas en el tema petrolero, lo que también llevará cierto tiempo concretar", explicó.
Rodríguez ya envió una primera carta a Trump en la que aboga por una relación equilibrada y de respeto. Además, se espera que abra las puertas del país a petroleras y mineras estadounidenses, y que impulse "una agenda política electoral", que incluya la liberación de políticos presos.
Sin embargo, la oposición desconoció la reelección de Maduro en 2024 y exige que Edmundo González Urrutia asuma el poder junto a María Corina Machado. Trump, por su parte, aseguró que Machado "no cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país" para gobernar.
La presidencia interina de Rodríguez tiene una duración máxima de 180 días, tras lo cual tendrá que llamar a elecciones.












