En un sorprendente giro de los acontecimientos, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó el sábado que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma de forma interina los poderes del presidente Nicolás Maduro, quien fue arrestado por Estados Unidos después de un ataque militar contra Caracas.
La Sala Constitucional de la máxima corte del país sentenció "que Rodríguez asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación".
La decisión fue tomada "vista la agresión militar extranjera suscitada" y "que tuvo por objeto el secuestro del presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros". Maduro fue trasladado hasta una prisión federal en Nueva York, donde enfrenta cargos de narcotráfico y terrorismo.
Su captura ocurrió en medio de una ofensiva de las fuerzas estadounidenses, que atacaron la capital venezolana y otros tres estados del país. La sentencia interpreta la falta de Maduro como "temporal", lo que implica que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asume las funciones del cargo por hasta 90 días. El Parlamento puede prorrogar ese período por otros tres meses más.
De declararse una falta absoluta de Maduro, la ley obliga a que se convoquen elecciones en los 30 días siguientes. La nueva Asamblea Nacional -electa en mayo pasado- inicia funciones el lunes, lo que podría tener un impacto significativo en la crisis política y constitucional que atraviesa Venezuela.
Este sorpresivo desarrollo se produce en un momento de gran inestabilidad y tensión en el país, con la población sumida en una profunda crisis económica y social. La asunción interina de Rodríguez al frente del Ejecutivo representa un desafío sin precedentes para la nación, que deberá navegar en aguas turbulentas en los próximos meses.


