El Instituto Nacional de Migración (INM) de Honduras ha revelado que durante el 2023 se registró un récord de 42,087 connacionales que regresaron al país, la mayoría de ellos por motivos de deportación.
De acuerdo con los datos publicados por el organismo estatal, 33,845 hondureños fueron deportados desde Estados Unidos, mientras que otros 7,457 retornaron de forma regular y 785 lo hicieron de manera voluntaria.
Estados Unidos lidera la lista de países de origen de estos retornados, con 34,022 personas, seguido por México (4,600) y Guatemala (3,396). Por sexo, 32,479 son hombres, 4,347 mujeres, 1,304 niñas y 3,957 niños.
Pese a la política migratoria restrictiva de la administración de Donald Trump, las autoridades hondureñas sostienen que la dinámica de regresos disminuyó en comparación con años anteriores. El director del INM, Wilson Paz, explicó que el promedio mensual de retornados es de entre 2,700 y 3,000 compatriotas, lo que proyecta un cierre de 2025 con poco más de 40,000 retornos, frente a los 58,000 reportados en 2023 y los 44,000 registrados en 2024.
Paz destacó que el gobierno de la presidenta Xiomara Castro asumió el mandato en 2022 con una alta cantidad de personas expulsadas, lo que representó un gran reto. Sin embargo, a través del programa "Hermana, hermano vuelve a casa", la administración realiza esfuerzos para garantizar una reinserción económica y social digna y productiva de los migrantes, otorgando a cada retornado un bono inicial de 100 dólares para alimentos y posteriormente mil dólares para emprender una actividad económica.
Además, Paz señaló que las detenciones de hondureños en la frontera sur de Estados Unidos han disminuido considerablemente, de 320,000 en 2021 a menos de 100,000 en 2024, una caída de alrededor del 60%.












