El retorno del presidente Donald J. Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 significó un cambio drástico en las políticas de Estados Unidos hacia Cuba, que buscan responsabilizar al régimen de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel por las violaciones de los Derechos Humanos y la falta total de democracia en la Isla.
Su Memorando Presidencial de Seguridad Nacional NSPM (por sus siglas en inglés) restauró los pilares de la estrategia de "máxima presión" implementada durante su primer mandato. "Estoy cumpliendo mi promesa de campaña. Volveremos a apoyar al pueblo de Cuba en su lucha por la justicia, la libertad y la democracia", señaló el mandatario.
Entre las principales acciones de la Administración Trump se encuentran:
- El regreso de Cuba a la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, de la cual la saliente Administración la había sacado apenas una semana antes. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que el régimen cubano ha apoyado durante mucho tiempo actos de terrorismo internacional.
- La determinación de que el régimen cubano no cooperó con los esfuerzos antiterroristas de EEUU en 2024, lo cual implica la prohibición de la venta o concesión de licencias para la exportación de artículos y servicios de defensa a Cuba.
- La imposición de sanciones a funcionarios clave dentro de la dictadura y sus allegados, entre ellos el designado gobernante Miguel Díaz-Canel, además de Álvaro López Miera y Lázaro Álvarez Casas, ministros de las Fuerzas Armadas y del Interior, respectivamente.
- La reactivación del Título III de la Ley Helms-Burton, que permite a compañías estadounidenses interponer demandas en Cortes a entidades que hagan negocios con empresas cubanas en propiedades confiscadas por el régimen.
- La firma de un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional para fortalecer la política de Estados Unidos hacia Cuba, que revierte la mayor parte de las medidas adoptadas por la presidencia demócrata entre 2021 y 2025.
El endurecimiento de la política hacia Cuba busca responsabilizar al régimen castrista por las violaciones de derechos humanos y la falta de democracia en la isla, según señaló el presidente Trump al asumir su segundo mandato.












