El 2 de enero, miles de ecuatorianos se lanzaron a las carreteras para disfrutar de las playas en el feriado decretado por el presidente Daniel Noboa, lo que generó un caos vial sin precedentes en la vía a la costa de Guayaquil.
Desde tempranas horas de la mañana, se registraron embotellamiento y congestión vehicular que se extendían incluso desde la avenida del Bombero, en el sector de Los Ceibos. Usuarios en redes sociales compartieron videos y denuncias sobre el colapso en la vía, que se mantuvo durante gran parte de la jornada.
La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) desplegó a su personal para intentar controlar el flujo de vehículos, pero sus esfuerzos no lograron aliviar la situación. Según testigos, la fila de autos se extendía por varios kilómetros hasta llegar al peaje, donde se realizaban controles a los viajeros que salían a la playa.
"Nuestros agentes de ATM se encuentran desplegados en vía a la costa, debido al alto flujo vehicular en el sentido hacia Chongón", informó la entidad a través de sus redes sociales. Sin embargo, algunos ciudadanos criticaron la respuesta de las autoridades, considerando que no fue suficiente para manejar el caos vial.
El embotellamiento se debió a que muchos ecuatorianos aprovecharon el feriado decretado por el presidente Noboa para dirigirse a las playas de Santa Elena y otras provincias costeras. Este tipo de éxodos masivos a las playas en feriados y vacaciones suelen generar problemas de tráfico en la vía a la costa, una situación que las autoridades aún no han logrado solucionar de manera efectiva.
La congestión vehicular generó molestias e incomodidad para los conductores, quienes tuvieron que soportar horas de espera en medio del tráfico. Expertos en movilidad han señalado que es necesario implementar mejoras en la infraestructura vial y en la planificación del tránsito para evitar este tipo de colapsos en el futuro.












