El incendio que se desató en un bar de la estación de esquí suiza de Crans Montana en la noche de Año Nuevo ha dejado al menos 40 personas fallecidas y más de 115 heridos, en su mayoría graves. Según los testimonios recogidos, el siniestro habría sido causado por un accidente pirotécnico durante las celebraciones.
La tragedia se vio agravada por la configuración del local, con una escalera en forma de reloj de arena que funcionaba como única salida del subsuelo donde se desarrollaba la fiesta. La estrechez de la parte central de la escalera dificultó la evacuación, ya que apenas permitía el paso de dos niños a la vez, pero no de dos adultos.
Las autoridades han confirmado que el establecimiento se encontraba completamente lleno en el momento del incendio, debido a que era Nochevieja, una de las fechas más concurridas del año en las estaciones de esquí suizas. Testigos presenciales relatan que había una larga fila de personas esperando para entrar al bar "Le Constellation" cuando se desató el fuego.
Según los primeros informes, el siniestro habría comenzado cuando una camarera subida en los hombros de un compañero portaba una botella de champán con bengalas, cuyas chispas llegaron hasta el techo del local, desencadenando un incendio que se propagó rápidamente debido a las altas temperaturas que alcanzó, que podrían haber llegado a entre 500 y 700 grados.
Entre las víctimas mortales se encuentran dos amigos, una camarera que acababa de empezar a trabajar en el bar y un miembro de seguridad. Además, las autoridades han confirmado que hay 115 heridos, la mayoría con graves quemaduras que abarcan hasta el 60% de la superficie corporal.
La tragedia ha conmocionado a Suiza, que se encuentra de luto por este terrible accidente en plenas celebraciones de Año Nuevo. Las investigaciones continúan para determinar con exactitud las causas del incendio y depurar posibles responsabilidades.











