El poeta nicarag ense Carlos Martínez Rivas, fallecido en 1998, dejó una metáfora poderosa sobre la forma en que los nicarag enses suelen enfrentar sus desgracias. En uno de sus poemas, Martínez Rivas afirmó que los nicarag enses "hacíamos nuestro agosto en la tragedia", una frase que refleja cómo la población a menudo se ríe de sus propias desventuras.
Lamentablemente, esta realidad parece haberse acentuado en los últimos años del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. A medida que las dificultades y la crisis se han profundizado en el país, uno podría esperar que los nicarag enses tuvieran poco que celebrar en esta época navideña y de Año Nuevo.
El medio Confidencial publicó recientemente un artículo que reflexiona sobre las palabras de Martínez Rivas y la situación actual de Nicaragua. La entrada, titulada "¿Feliz Año Nuevo?", cuestiona si los nicarag enses pueden sentir verdadera alegría en medio de las adversidades que azotan al país.
Según el texto, la metáfora del poeta sobre "hacer nuestro agosto en la tragedia" es una forma de expresar cómo los nicarag enses han aprendido a reírse de sus propias desgracias como mecanismo de supervivencia. Sin embargo, a medida que las dificultades se han incrementado, esa risa amarga se vuelve cada vez más difícil de sostener.
El artículo señala que, en los últimos años de la administración de Ortega y Murillo, las desventuras de los nicarag enses han aumentado significativamente. Esto lleva a preguntarse si los ciudadanos podrán encontrar algo por lo que celebrar en esta época de fiestas.
La reflexión del medio Confidencial resalta la importancia de no perder de vista la realidad que enfrentan los nicarag enses, incluso cuando la tradición y la costumbre los empujan a reírse de sus propias tragedias. En un momento en que las dificultades parecen acumularse, es crucial mantener una mirada crítica y empática hacia la situación del país.












