En una ciudad donde miles de chicos y chicas suben cada día al colectivo para ir a la escuela, una decisión reciente puso a la vacunación en el centro de la escena. Desde ahora, en Neuquén capital, tener el calendario nacional de vacunación al día será requisito para acceder o renovar el Boleto Estudiantil Gratuito, una política pública que alcanza a más de 40.000 estudiantes de todos los niveles educativos.
La medida no busca castigar ni excluir, sino promover la salud individual y colectiva. Vacunarse no es solo un acto personal, sino una forma concreta de cuidar al otro, especialmente en espacios compartidos como el transporte público, las aulas y los barrios. El convenio fue firmado entre el ministerio de Salud y la municipalidad de Neuquén, integrando la vacunación a una de las políticas sociales más extendidas de la ciudad.
Para las autoridades sanitarias, se trata de una oportunidad estratégica para reforzar coberturas que, en los últimos años, comenzaron a mostrar señales de alerta. Desde Salud explicaron que no se exige nada fuera de la ley, sino simplemente cumplir con el calendario oficial vigente en todo el país. La acreditación se realizará de manera digital a través de los canales municipales habituales, y el plazo para completar esquemas pendientes coincide con el período anual de renovación del beneficio, entre febrero y marzo.
La experiencia de los equipos de salud lo confirma todos los días: cuando las coberturas bajan, las enfermedades vuelven a circular. En Neuquén y en el país ya se registraron casos de tos convulsa (coqueluche) y alertas por sarampión, patologías que habían sido controladas durante años gracias a la vacunación. La tos convulsa, por ejemplo, afecta principalmente a bebés menores de un año, especialmente a los menores de seis meses, que aún no completaron su esquema de vacunas. En muchos casos, la protección depende de que las personas adultas del entorno estén correctamente inmunizadas, una estrategia conocida como "capullo", que salva vidas silenciosamente.
Para que la vacunación sea una posibilidad real y no solo una recomendación, el sistema de salud neuquino viene desplegando estrategias de cercanía en todo el territorio. Jornadas extramuro, vacunatorios móviles, operativos en escuelas, centros comerciales, aeropuertos, radios locales y zonas rurales forman parte de una misma lógica: llevar la vacuna hasta donde está la gente. Un ejemplo reciente fueron las jornadas por el Día Mundial de la Hepatitis B, con vacunación gratuita, revisión de carnets y asesoramiento en múltiples localidades.
Detrás de cada vacuna aplicada hay profesionales capacitados. En la Región Sanitaria Confluencia, personal de salud del sector público y privado participa de instancias de formación y actualización en inmunizaciones, basadas en los lineamientos de la Organización Panamericana de la Salud. Enfermeros y agentes sanitarios se preparan para garantizar prácticas seguras, información clara y un seguimiento adecuado de los esquemas.
Neuquén fue recientemente destacada a nivel nacional por sus altos índices de vacunación, junto a otras dos provincias, en el marco del Consejo Federal de Salud. Este reconocimiento no solo refleja números, sino una política sanitaria que apuesta a la accesibilidad, con centros de salud que amplían horarios, atención flexible y vacunación accesible para toda la comunidad.












