El Presupuesto General de la República de Honduras para el año 2026 confirma que la seguridad y la defensa serán ejes centrales del gasto público, con una asignación conjunta que alcanzará casi $1,000 millones.
Esta cifra representa un aumento significativo en comparación con el ejercicio fiscal anterior, y refleja la prioridad que el Estado hondureño le otorga a la protección de la ciudadanía frente al crimen organizado.
El Ministerio de Seguridad concentrará la mayor parte de los fondos, con una asignación cercana a $505 millones, destinados a sostener la operatividad de la Policía Nacional y las acciones directas contra la delincuencia. Por su parte, la Secretaría de Defensa contará con un presupuesto estimado en $471.7 millones, lo que permitirá mantener y fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
Dentro de este presupuesto de Defensa se incluye la continuidad de contratos vigentes, como la compra de cuatro helicópteros Airbus H145, cuyo costo total supera los $40 millones.
Si bien el tamaño del presupuesto marca una clara apuesta del Estado hondureño por blindar la seguridad, el verdadero desafío será traducir esta inversión en resultados tangibles que impacten en la reducción de la violencia y en la percepción de seguridad de la población.
"El énfasis estará puesto en el sostenimiento de recursos ya existentes y en el cumplimiento de compromisos financieros previamente adquiridos", señala el documento del Presupuesto General 2026, lo que sugiere que no se contemplan grandes adquisiciones de nuevo equipamiento durante el próximo año.
Con esta asignación presupuestaria, la seguridad y la defensa se consolidan como pilares fundamentales del gasto público en Honduras para 2026, en un intento por responder a la demanda social por mayor protección en un país que sigue enfrentando altos niveles de criminalidad.












