El Ministerio de Exteriores de Francia justificó este miércoles la concesión de la nacionalidad francesa a George Clooney, su esposa Amal Alamuddin y sus dos hijos, argumentando que se trata de un reconocimiento a la contribución del actor estadounidense a la influencia y la imagen internacional de Francia.
La decisión ha generado cierta polémica, especialmente por el hecho de que Clooney tiene un conocimiento "rudimentario" del idioma francés, uno de los requisitos oficiales para obtener la nacionalidad. Sin embargo, desde el Ministerio de Exteriores señalaron que la concesión se realizó a través de un "procedimiento excepcional" que permite otorgar la ciudadanía a extranjeros que "contribuyen con su acción emérita a la imagen de Francia y a la prosperidad de sus relaciones económicas internacionales".
Tanto Clooney como su esposa y sus dos hijos, Ella y Alexander, tienen "residencia permanente" en Francia, lo que facilitó el trámite. La decisión fue a propuesta del titular del Departamento de Exteriores, Jean-No l Barrot, quien tiene competencias para conceder la nacionalidad en casos excepcionales.
La concesión de la nacionalidad francesa a la familia Clooney se enmarca en los esfuerzos del gobierno galo por atraer a personalidades influyentes que puedan contribuir a mejorar la imagen y el prestigio internacional del país. En los últimos años, Francia ha otorgado la ciudadanía a otros famosos, como el futbolista Lionel Messi.
Sin embargo, la medida también ha sido criticada por algunos sectores, que consideran que se trata de un trato de favor para las élites y que debería haber más rigurosidad en los requisitos para obtener la nacionalidad francesa.
Desde el Ministerio de Exteriores insisten en que la concesión a los Clooney se ajusta a la normativa y que responde al objetivo de fortalecer la influencia y la imagen internacional de Francia. No obstante, la polémica generada en torno a este caso pone de manifiesto la complejidad y las controversias que rodean a este tipo de decisiones.









