Bajo la dirección de Marcelo Gallardo, River Plate inicia una ambiciosa refundación de su plantel profesional tras un magro 2025 sin títulos ni clasificación a la Copa Libertadores. La dirigencia, con el aval del Muñeco como CEO del fútbol, apuesta por un recambio generacional y la incorporación de jugadores con proyección y experiencia.
La salida de referentes históricos como Enzo Pérez, Ignacio Fernández, Gonzalo Pity Martínez y Milton Casco, entre otros, abre el camino para la llegada de nuevos refuerzos. Los focos están puestos en reforzar el mediocampo, la defensa y el ataque.
En el centro del campo, River concretó los fichajes de Fausto Vera, procedente de Atlético Mineiro, y Aníbal Moreno, ex Palmeiras. Ambos volantes llegan con el objetivo de ocupar los espacios dejados por Enzo Pérez y brindar mayor equilibrio al equipo.
La búsqueda de un zaguero central, dos delanteros (un extremo y un nueve) y un lateral izquierdo son otras de las prioridades en el mercado de pases. Jhohan Romaña, de San Lorenzo, y Matías Viña, campeón de América con Flamengo, son algunos de los nombres que suenan para reforzar la defensa y el carril izquierdo, respectivamente.
Además de los movimientos en el plantel, River implementó cambios en su política de contrataciones. Estableció un tope salarial del 60% en la parte fija de los contratos, mientras que el 40% restante estará sujeto a objetivos deportivos. También redujo las comisiones destinadas a representantes, con el fin de ajustar los costos y vincular el rendimiento de los jugadores a sus ingresos.
Esta profunda reestructuración, liderada por Gallardo, apunta a recuperar la competitividad del equipo a nivel local e internacional, tras un 2025 decepcionante. Los hinchas riverplatenses esperan que estas medidas logren devolver al Millonario a la senda del éxito en los próximos años.









