Un trágico incendio en un bar de la exclusiva estación de esquí suiza de Crans-Montana dejó al menos 40 personas muertas y más de un centenar de heridos, muchos de ellos de gravedad, durante las celebraciones de Año Nuevo.
El siniestro ocurrió alrededor de la 1:30 de la madrugada en el bar Le Constellation, un local con capacidad para unas 300 personas en su interior y otras 40 en su terraza, que se encontraba colmado por jóvenes que celebraban la llegada del 2026.
Según las autoridades del cantón de Valais, el balance provisional es de "una cuarentena de fallecidos y cerca de 115 heridos". El presidente suizo, Guy Parmelin, calificó el hecho como "una de las peores tragedias en la historia reciente de Suiza".
Testigos relataron escenas de pánico, con personas intentando romper ventanas con sillas para escapar y algunos saliendo con quemaduras graves. La estrecha escalera que conecta el sótano con la planta baja habría dificultado la evacuación, aumentando el número de víctimas atrapadas.
Las autoridades descartaron la hipótesis de un atentado y aseguraron que se trata de un incendio accidental, aunque la investigación continúa para determinar el origen exacto del fuego. Algunos testigos indicaron que el siniestro podría haberse iniciado cuando unas velas colocadas sobre botellas de champán rozaron el techo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su pesar por la tragedia y afirmó que la Unión Europea está en contacto con Suiza para ofrecer asistencia.
Este terrible suceso ha conmocionado a Suiza y al mundo, y las autoridades han declarado el estado de emergencia en los hospitales de la región para atender a los numerosos heridos. La identificación de las víctimas podría demorar varios días debido a la magnitud del siniestro.












