Un trágico accidente ferroviario ocurrió el pasado martes en la ruta hacia Machu Picchu, Perú, dejando un saldo de un fallecido y más de 100 heridos. Según los reportes, la colisión se produjo entre los trenes de las empresas Inca Rail y PeruRail en el kilómetro 94 del sector Pampacahua.
La viceministra de Prestaciones y Aseguramiento en Salud, Shirley Monzón, informó que 104 personas fueron hospitalizadas, de las cuales 53 ya recibieron el alta médica, mientras que 51 continúan internadas, en su mayoría en clínicas privadas, todas se encuentran fuera de peligro. El 60% de los heridos son ciudadanos extranjeros, procedentes de diversos países como Brasil, Chile, España, Estados Unidos, Australia, Canadá, Rusia, Colombia, China, Taiwán, Japón y Polonia; mientras que cerca del 40% corresponde a ciudadanos peruanos.
En paralelo a la atención médica, más de 2 mil pasajeros fueron evacuados durante la madrugada del 31 de diciembre desde la estación de Machu Picchu hacia Ollantaytambo, como parte del operativo de emergencia desplegado tras el accidente. Sin embargo, varios turistas varados en las estaciones de Aguas Calientes y Ollantaytambo expresaron su malestar por la falta de información oportuna y comunicados contradictorios de las empresas ferroviarias.
La Policía Nacional y el Ministerio Público iniciaron las investigaciones correspondientes, confirmando la detención de cuatro operarios de las empresas involucradas, quienes fueron sometidos a pruebas de dosaje etílico, cuyos resultados aún están en evaluación. Los detenidos son sospechosos del presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de homicidio culposo, a raíz del fallecimiento del operario Roberto Francisco Cárdenas Loayza.
El presidente de la República, José Jerí, llegó a Cusco para visitar a los heridos y a los turistas afectados. Si bien evitó adelantar juicios, refirió que se debe esperar los resultados de las investigaciones para determinar responsabilidades, y criticó la atención brindada tras el accidente, considerando que pudo haber sido más eficiente. Finalmente, anunció que el Poder Ejecutivo convocará a una reunión con actores públicos y privados para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado y mejorar los servicios en Machu Picchu.












