España celebra 40 años de su integración en la Unión Europea, un hito que ha transformado profundamente al país en múltiples ámbitos. Desde el acceso de más de 200.000 estudiantes españoles al programa Erasmus hasta la recepción de más de 150.000 millones de euros en fondos de cohesión, la pertenencia de España al bloque europeo ha impulsado su desarrollo económico, social e institucional.
La adhesión de España a las Comunidades Europeas se concretó el 1 de enero de 1986, situando al país en un proceso de cambio estructural a través de su integración en instituciones clave como la Comunidad Económica Europea. Desde entonces, España ha desempeñado un papel activo en el desarrollo del bloque, presidiendo el Consejo de la Unión Europea en cinco ocasiones.
La representación española en las comisiones europeas también ha evolucionado con el tiempo, contando con destacados nombres como Abel Matutes, Manuel Marín, Marcelino Oreja, Loyola de Palacio, Pedro Solbes, Joaquín Almunia, Miguel Arias Cañete y Josep Borrell, entre otros. Actualmente, Teresa Ribera ejerce la vicepresidencia de la Comisión Europea y se especializa en la cartera de Transición Limpia.
En el Parlamento Europeo, la cantidad de eurodiputados españoles ha variado conforme a las ampliaciones del bloque y a circunstancias como la salida de Reino Unido. Tres españoles han ocupado la presidencia del Parlamento: Enrique Barón Crespo, José María Gil-Robles y Josep Borrell.
El impacto económico de la integración europea se refleja en los más de 150.000 millones de euros que España ha recibido en fondos de cohesión, destinados a proyectos clave como la construcción de infraestructuras de alta velocidad, el acceso a la banda ancha y el apoyo a empresas. Además, el Fondo Social Europeo ha beneficiado a más de 32 millones de personas en el país.
El avance económico derivado de la entrada en la Unión Europea también se evidencia en la evolución del Producto Interior Bruto, que se ha más que duplicado en estos 40 años, favorecido por el acceso al mercado único europeo y la adopción del euro. Las exportaciones nacionales también han crecido exponencialmente, pasando de 12.600 millones de euros en 1986 a 141.500 millones en 2024.
En el ámbito laboral, el empleo total en España ha pasado de 10,8 millones de puestos de trabajo en 1986 a 21,1 millones en 2024, una diferencia atribuida al dinamismo introducido por la pertenencia española a la Unión. Asimismo, el programa Erasmus ha permitido a más de 200.000 estudiantes nacionales realizar estudios en otros estados miembro.
La transformación sostenida que ha experimentado España desde su ingreso se ha manifestado en distintos ámbitos, y el acceso a los fondos de cohesión y al Fondo Social Europeo, la evolución del número de eurodiputados y la participación en órganos de decisión han delineado el papel de España y han contribuido a su modernización y proyección internacional durante los últimos cuarenta años.











