El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra cuatro empresas que participan en el transporte de crudo venezolano, en un intento por asfixiar financieramente al régimen de Nicolás Maduro.
Según informó el Departamento del Tesoro, las sanciones se imponen a dos empresas de Panamá, una de Malta y otra de Liberia, por su participación en la denominada "flota fantasma" que ayuda a evadir las restricciones impuestas a las exportaciones de petróleo de Venezuela.
"Estos actores continúan suministrando recursos financieros al régimen narcoterrorista de Maduro, lo que le permite mantenerse en el poder a pesar de la crisis humanitaria que asola a Venezuela", indicó el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.
Las sanciones congelan todos los activos que estas empresas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a cualquier persona o entidad en Estados Unidos realizar transacciones con ellas.
La medida se enmarca en la campaña de "máxima presión" que Washington ha impuesto contra el gobierno de Maduro, al que considera ilegítimo tras las cuestionadas elecciones de 2018. El objetivo es asfixiar financieramente al régimen y forzarlo a convocar nuevos comicios.
Desde 2019, Estados Unidos ha impuesto sanciones a decenas de individuos y empresas vinculadas al gobierno venezolano, incluido el propio Maduro. La Casa Blanca espera que estas nuevas sanciones contribuyan a debilitar aún más la capacidad del régimen para obtener ingresos por las exportaciones de crudo.
Venezuela enfrenta una grave crisis económica y humanitaria, con escasez de alimentos y medicinas, hiperinflación y millones de desplazados. El gobierno de Maduro culpa a las sanciones internacionales por esta situación, mientras que la oposición y la comunidad internacional señalan que la crisis es consecuencia de la corrupción y malas políticas del régimen.











