El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha propuesto una medida radical para aliviar la carga tributaria de los propietarios de viviendas en su estado. DeSantis está impulsando la eliminación total o parcial de los impuestos a la propiedad, lo que reconfiguraría la forma en que se financian servicios públicos clave como escuelas, seguridad y infraestructura.
La propuesta de DeSantis requeriría una enmienda constitucional que cuente con el apoyo del 60% de los votantes. El gobernador argumenta que los impuestos a la propiedad son "la forma más opresiva e ineficaz de tributación", obligando a los propietarios a pagar "renta al gobierno".
Sin embargo, la idea enfrenta un obstáculo central: el agujero fiscal que dejaría. Los impuestos a la propiedad generan más de $55,000 millones en recaudación local para financiar servicios municipales y educación. Eliminarlos podría significar recortes de servicios o aumentos en otras tasas.
Además, el debate toca el mercado inmobiliario. Expertos estiman que eliminar los impuestos a la propiedad podría elevar el valor de las viviendas entre 7% y 9% de inmediato, al reducir los "costos de operación" de ser propietario.
DeSantis ya ha propuesto un paso intermedio: enviar reembolsos de $1,000 a propietarios este diciembre, como "un paso" hacia su meta de eliminar el impuesto. Pero la idea de suprimir por completo este tributo local sigue siendo un desafío complejo y controversial.











