En un mensaje de fin de año desde su residencia en El Picacho, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, hizo un balance de sus primeras semanas de gestión y envió un mensaje de esperanza a la ciudadanía, asegurando que "vienen tiempos mejores" para el país en 2026, pero advirtiendo que antes es necesario "ordenar la casa".
Paz afirmó que su gobierno ha tenido que enfrentar reformas en el ámbito de la justicia y un cambio de enfoque en la economía, que -según dijo- estaba diseñada para beneficiar a unos pocos. "Era una economía donde algunos se enriquecían con los recursos de los hidrocarburos. Hoy nos toca transparentar ese proceso para que sea igual para todos y para que cada familia pueda mirar el futuro de este 2026 con fe y esperanza", señaló.
El mandatario reconoció que el inicio de cada nuevo año renueva las expectativas colectivas y expresó su confianza en que "juntos vamos a sacar a la patria adelante, a nuestras familias, a nuestros hijos y a la juventud, para que tengan oportunidades y el deseo de quedarse en Bolivia". Finalmente, Paz afirmó que tiene fe en Dios, en la familia y en la patria como pilares para superar las dificultades.
La noticia se produce en medio de un contexto de ajuste económico, presión social y cambio político en Bolivia, con la COB anunciando movilizaciones y un cabildo para dialogar con el gobierno sobre el Decreto Supremo 5503. Además, la Fiscalía General abrió una investigación penal contra el exministro Eduardo Del Castillo, y se espera que el presidente Paz presente la Comisión de la Verdad de los Hidrocarburos.
En este escenario, el mensaje del presidente Paz busca transmitir un mensaje de esperanza y unidad a la población, al tiempo que reconoce los desafíos que enfrenta su gobierno. Con la mirada puesta en el 2026, el mandatario llama a "ordenar la casa" para que Bolivia pueda avanzar hacia "tiempos mejores".











