Durante los últimos días, el Volcán de Fuego en Guatemala ha presentado una intensa actividad, con un aumento significativo en el número de explosiones y la generación de columnas de gases y ceniza que se han desplazado hasta 40 kilómetros de distancia.
Según los reportes del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), durante la noche del 30 de diciembre y la madrugada del 31 de diciembre, se registraron entre 5 y 7 explosiones por hora, de características débiles a moderadas. Estas explosiones elevaron columnas de gases y ceniza a alturas aproximadas de 4,300 a 4,800 metros sobre el nivel del mar (msnm), las cuales se desplazaron hacia el oeste y noroeste.
La actividad estuvo acompañada de sonidos, retumbos y ondas de choque débiles, perceptibles en las comunidades cercanas al coloso. Además, se reportó desgasificación débil a moderada, con fumarolas que alcanzaron aproximadamente 200 metros sobre el cráter.
Esta intensificación de la actividad volcánica se suma a la observada en días anteriores. Durante la noche y madrugada del 30 de diciembre, se reportó una actividad explosiva que oscilaba entre 6 y 9 explosiones por hora, generando columnas de ceniza de 4,300 a 4,700 msnm, con desplazamiento hacia el oeste.
Algunas de estas explosiones estuvieron acompañadas de retumbos, ondas de choque y sonidos similares a locomotoras, de corta duración, asociados a la expulsión continua de gases volcánicos.
El 29 de diciembre, el monitoreo volcánico registró entre 4 y 6 explosiones por hora, de características débiles, moderadas y fuertes, que elevaron columnas de gases y ceniza hasta 4,800 msnm.
Las autoridades han recomendado a la población mantenerse informada a través de los comunicados oficiales y seguir las indicaciones de prevención y protección, especialmente en las áreas cercanas al Volcán de Fuego. Asimismo, han puesto a disposición del público las cámaras de vigilancia volcánica para que puedan monitorear la situación en tiempo real.
Es importante destacar que el Volcán de Fuego es uno de los más activos de Centroamérica y ha presentado episodios de actividad volcánica intensa en el pasado, lo que ha obligado a la evacuación de poblaciones aledañas en varias ocasiones. Las autoridades están atentas a la evolución de la situación y están preparadas para tomar las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad de la población.











