El gobierno de Panamá informó este miércoles que un vuelo que transportaría a un grupo de migrantes venezolanos de regreso a su país desde Panamá fue suspendido por falta de autorización del gobierno de Venezuela, a pesar de que inicialmente había sido aprobado.
El vuelo directo entre Ciudad de Panamá y Caracas, el primero de este tipo, estaba programado para partir el pasado 22 de diciembre, según lo anunciado por el presidente panameño, José Raúl Mulino. El grupo estaba conformado por entre 70 y 100 personas que intentaban regresar voluntariamente a Venezuela luego de fracasar en su intento por llegar a Estados Unidos.
Sin embargo, en el último momento, las autoridades venezolanas no otorgaron el visto bueno necesario para que el avión pudiera despegar de Panamá y aterrizar en Caracas, según confirmó el ministro de Seguridad panameño, Frank Ábrego. Como consecuencia, los migrantes tuvieron que continuar su viaje hacia Colombia por sus propios medios.
"Lastimosamente no pudimos concretar ya en el último minuto el visto bueno de las autoridades venezolanas para que el avión pudiera despegar de Panamá y aterrizar en Caracas", lamentó Ábrego en declaraciones a la AFP.
El gobierno panameño había pactado este vuelo de repatriación con el consulado venezolano en Ciudad de Panamá, con el objetivo de "evitar que estas personas corran un riesgo", según explicó el ministro. Esto se debe a que en días pasados falleció un migrante venezolano cuando regresaba a su país por vía marítima.
Desde 2024, Panamá ha realizado alrededor de 50 vuelos de deportación de migrantes a diferentes países de Sudamérica, financiados por Washington. Sin embargo, en el caso de los venezolanos, eran enviados a Colombia debido a que el presidente Mulino suspendió las relaciones con el gobierno de Nicolás Maduro.
Ahora, el gobierno panameño busca reunir un nuevo grupo de migrantes venezolanos y retomar las conversaciones con las autoridades de Venezuela para lograr concretar la repatriación de este grupo.












