El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán respondió con contundencia a las recientes críticas del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela sobre la venta de armas estadounidenses a la isla. En un comunicado, la Cancillería taiwanesa reafirmó que la República de China (nombre oficial de Taiwán) es "un país democrático soberano e independiente que no está subordinado a la República Popular China".
La respuesta de Taiwán se produjo después de que el lunes 29 de diciembre, la dictadura venezolana rechazara lo que calificó como "peligroso" el anuncio de Estados Unidos de realizar una venta masiva de armas a Taiwán, considerándolo una "grave injerencia" en los asuntos internos de China.
En su comunicado, la Cancillería taiwanesa señaló que "ninguna declaración que distorsione la condición soberana de Taiwán o niegue la elección democrática del pueblo taiwanés puede alterar el statu quo a ambos lados del Estrecho, reconocido internacionalmente". Además, instó a las autoridades venezolanas a "responder a las demandas de su pueblo en materia de democracia, libertad, derechos humanos, Estado de derecho y dignidad básica de vida", en lugar de "menospreciar de forma grosera" la soberanía de otros países.
Las críticas de Venezuela se produjeron el mismo día en que China lanzó su última ronda de maniobras militares a gran escala alrededor de Taiwán, unos ejercicios que se extendieron durante dos días y en los que Pekín ejecutó entrenamientos con fuego real de largo alcance.
Taiwán, que se considera a sí misma como la República de China, ha sido gobernada de manera autónoma desde 1949, cuando los nacionalistas se refugiaron en la isla tras perder la guerra civil china. Sin embargo, Pekín considera a Taiwán como una provincia rebelde que debe ser reunificada con el territorio continental, por la fuerza si es necesario.
La disputa por la soberanía de Taiwán ha sido una de las principales fuentes de tensión entre China y Estados Unidos, que es el principal proveedor de armas a la isla y se ha comprometido a ayudarla a defenderse en caso de un ataque.
En este contexto, la respuesta firme de Taiwán a las críticas de Venezuela demuestra la determinación de la isla por defender su independencia y su condición de país democrático soberano, en medio de la creciente presión de China y el apoyo de Estados Unidos.












