Cuba ha dado un paso sin precedentes al nacionalizar el fútbol y el béisbol, dos de los deportes más populares en la isla. Esta medida, anunciada para el año 2025, ha generado una gran controversia y ha enfrentado a los peloteros cubanos con el régimen.
El exjugador de las Grandes Ligas, conocido como 'El Duque' Hernández, ha sido uno de los más críticos con esta decisión. Hernández ha calificado de "cobardes" a aquellos peloteros que han aceptado jugar con Cuba, argumentando que están traicionando a sus compañeros que han optado por exiliarse.
Por otro lado, el gobierno cubano ha justificado esta medida como una forma de "recuperar la soberanía" sobre estos deportes y evitar la "fuga de talentos" hacia el extranjero. Además, han anunciado que pagarán miles de dólares por los uniformes de béisbol, una medida que contrasta con los patrocinios que reciben los equipos de Estados Unidos y México.
Estas tensiones se han visto reflejadas también en el ámbito internacional. Venezuela, que solía ser sede de la Serie del Caribe, ha decidido organizar un evento paralelo, al que ha invitado a Cuba. Esta decisión ha sido interpretada como un gesto de apoyo al régimen cubano.
Pero la nacionalización del fútbol y el béisbol no es la única medida controvertida que ha tomado el gobierno cubano. En un hecho que ha generado indignación, un activista ha sido condenado a siete años de cárcel por "crear desconcierto" en las redes sociales.
Estas decisiones han puesto a Cuba en el centro de la atención internacional y han generado una gran preocupación entre los defensores de los derechos humanos y la libertad de expresión. La situación en la isla parece cada vez más tensa y polarizada, y es difícil predecir cómo se desarrollará en los próximos años.












