La región de Azuero, en Panamá, se prepara para despedir el 2025 y dar la bienvenida al 2026 con una explosión de color, música y tradición. El icónico Carnaval de Azuero, considerado uno de los más vibrantes y auténticos del país, se perfila como el protagonista de esta celebración.
Cada año, durante los días previos al Miércoles de Ceniza, Azuero se transforma en un escenario vivo de la cultura panameña. Las calles se llenan de comparsas, disfraces, desfiles y el inconfundible ritmo de la música típica. Este 2026 no será la excepción, y los habitantes de la región se aprestan a recibir el nuevo año con todo el sabor y la alegría que caracterizan a esta fiesta.
"El Carnaval de Azuero es mucho más que una celebración, es una forma de vida para nosotros", comenta Juan Pérez, residente de la ciudad de Las Tablas. "Desde que somos niños, aprendemos a bailar, a tocar los instrumentos, a confeccionar los trajes. Es parte de nuestra identidad y es lo que nos une como comunidad".
La preparación para el Carnaval de Azuero comienza meses antes. Las comparsas y grupos folclóricos ensayan exhaustivamente sus coreografías y perfeccionan la ejecución de los ritmos tradicionales, como el tamborito, el congo y el repicao. Mientras tanto, los artesanos locales se dedican a la elaboración de los coloridos disfraces, máscaras y caretas que darán vida a la celebración.
"Cada año, las familias se reúnen para diseñar y confeccionar sus trajes. Es todo un ritual que nos permite preservar nuestras tradiciones", explica María Gómez, una experimentada costurera de la región. "Cuando vemos a nuestros hijos y nietos desfilar con orgullo, sabemos que estamos transmitiendo algo muy valioso que nos identifica como panameños".
El punto culminante del Carnaval de Azuero será, como de costumbre, la Gran Comparsa del 1 de enero de 2026. Miles de personas se congregarán en las calles para presenciar el espectáculo de música, danza y color que recorrerá las principales avenidas de la región. Será una verdadera fiesta de bienvenida al nuevo año, cargada de esperanza, alegría y el inconfundible sabor de la cultura panameña.
"Nuestro Carnaval es único en el mundo, y nos llena de orgullo poder compartirlo con el resto del país y con los visitantes que llegan a disfrutarlo", concluye Pérez. "Es nuestra forma de despedir un año y recibir el siguiente, con la energía y la pasión que nos caracterizan".












